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Estados Unidos ataca e invade Irak en la lucha contra el terrorismo global de (Al-Qaeda)

Por: David Odalric de Caixal i Mata; Director General de SECINDEF (Security, Intelligence & Defense) Israel  International ConsultingHistoriador, Analista en Historia Militar, Geoestategia Internacional y Terrorismo Yihadista. Profesor del Máster de Relaciones Internacionales de la Universidad de Nebrija. Profesor del Seminario de Historia de los Servicios de Inteligencia de la Universidad Francisco de Vitoria. Coordinador Académico del Máster en Inteligencia de la Universidad de Barcelona. Profesor de Terrorismo Yihadista y Geoestrategia Internacional en la Fundación Universitaria Behavior & Law. Miembro del Grupo de Investigación del LSTE (Universidad Autónoma de Barcelona).Director del Grupo de Investigación “First World War Centenary 1914-1918 (Instituto Europeo de Seguridad y Defensa de SECINDEF (Security, Intelligence and Defense) y el Imperial War Museum). Grupo de Investigación en Historia Militar “Italia en las dos Guerras Mundiales” de la Università degli Studi di Bari. Investigador del UAPI The Center for Homeland Defense and Security’s University and Agency Partnership Initiativ US Center for Homeland and Defense / Naval Posgraduate School / Analista colaborador del US Homeland Security Defense University / Membership research projects in support of Veterans of The Armed Forces of the United Kindom /Membership in support of the AUSA (Association of the United States Army)

 

La Guerra de Irak o II Guerra del Golfo, también conocida como Operación Libertad Iraquí en Estados Unidos, Operación Telic en el Reino Unido  y, en otros ámbitos, ocupación de Irak fue un conflicto que comenzó el 20 de marzo de 2003 y finalizó el 19 de agosto de 2010 posteriormente a la finalización de la guerra se dio paso a una operación de entrenamiento de las tropas iraquíes para que puedan combatir a la insurgencia y el terrorismo en Irak, esta operación se dio a conocer como Operación Nuevo Amanecer que es la continuación de la finalización de la guerra de Irak que se inicia cuando Estados Unidos organizó una coalición multinacional para la invasión de Irak, compuesta por unidades de las fuerzas armadas de los propios Estados Unidos, el Reino Unido, y contingentes menores de Australia, España, Dinamarca, Polonia y otros Estados. La principal justificación para esta operación que ofrecieron el Presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, y sus aliados en la coalición fue la afirmación de que Irak poseía y estaba desarrollando armas de destrucción masiva (ADM), violando un convenio de 1991. Funcionarios de los Estados Unidos sostuvieron que Irak planteaba una inminente, urgente e inmediata amenaza a los Estados Unidos, su pueblo, aliados, y sus intereses.

El apoyo de inteligencia fue ampliamente criticado, y los inspectores de armas no encontraron pruebas de armas de destrucción masiva. Después de la invasión, el Grupo de Investigación en Irak llegó a la conclusión de que Iraq había terminado sus programas de armas de destrucción masiva en 1991 y no había ninguna en el momento de la invasión, pero que tenían la intención de reanudar la producción siempre y cuando se levantaran las sanciones.Algunos funcionarios de los Estados Unidos alegaron que Saddam Husein y Al-Qaeda habían estado cooperando, pero no hay pruebas de que exista una relación de colaboración. Otras razones para la invasión por parte de los funcionarios incluían las preocupaciones sobre el apoyo financiero de Irak para las familias de terroristas suicidas palestinos violaciones de los derechos humanos por parte del gobierno iraquí, propagación de la democracia, las reservas de petróleo de Iraq, aunque este último ha sido negado por otros funcionarios.La invasión llevó a la rápida derrota de las fuerzas iraquíes, el derrocamiento del Presidente Sadam Husein, su captura en diciembre de 2003 y su ejecución en diciembre de 2006. La coalición dirigida por los Estados Unidos en el Irak ocupado trató de establecer un nuevo gobierno democrático. Sin embargo, poco después de la invasión inicial, la violencia contra las fuerzas de la coalición y entre los diversos grupos étnicos dio lugar a una guerra asimétrica con la insurgencia iraquí, la guerra civil entre sunitas y chiitas iraquíes, y las operaciones de Al-Qaeda en Iraq. Las estimaciones del número de personas muertas fluctúan entre más de 150.000 a más de 1 millón de personas, según fuentes. El costo financiero de la guerra ha sido estimado en más de £ 4.500 millones ($ 9.000 millones) para el Reino Unido,y más de $ 845.000 millones a los Estados Unidos, con el coste total para la economía de este último estimada en $ 3 a 5 billones de. Algunas de las naciones que integraron la coalición comenzaron a retirar sus fuerzas como consecuencia de una opinión pública desfavorable y al progresivo aumento de efectivos iraquíes para asumir la responsabilidad de la seguridad.

1991-2003: Inspecciones de la ONU y zonas de tráfico aéreo restringido: Tras la Guerra del golfo de 1991, la Resolución 687 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ordeno poner fin a los programas de desarrollo iraquí de armas químicas, biológicas, nucleares y de misiles de largo alcance así como que fueran destruido el arsenal existente en virtud de la Comisión Especial de Control de las Naciones Unidas. Los inspectores de armas de Naciones Unidas en Irak pudieron verificar la destrucción de una gran cantidad de material de armas de destrucción masiva, sin embargo cuestiones de fondo siguen sin resolverse. Después de que la Comisión Especial salió de Irak en 1998 debido a la inminente acción militar por parte los Estados Unidos y el Reino Unido. Poco después de que los inspectores se retiraron, los Estados Unidos y el Reino Unido pusieron en marcha la Operación Zorro del Desierto del 16 al 19 de diciembre de 1998 con tal de dañar la capacidad militar iraquí. Fueron cuatro días de bombardeos sobre Baghdad y otros puntos estratégicos del país árabe, en los que se destruyeron arsenales, instalaciones y sistemas de defensa. Además de la inspección del régimen, los Estados Unidos y el Reino Unido (junto con Francia hasta 1998) participaron en un bajo nivel de conflicto con Irak y en hacer cumplir las zonas de prohibición de vuelos entre el norte y el sur iraquí. Estas zonas fueron creadas tras la guerra del Golfo Pérsico para proteger el Kurdistán iraquí en el norte y las zonas del sur chiita, y fueron vistas por el gobierno iraquí como una violación de su soberanía. La defensa aérea iraquí y las patrullas aéreas estadounidenses y británicas intercambiaron disparos con regularidad durante 6 años. En abril de 2001, el gabinete de Bush dio su acuerdo para utilizar la intervención militar en Irak, porque se consideró una influencia desestabilizadora para el flujo de petróleo a los mercados internacionales de Oriente Medio. Neoconservadores en los Estados Unidos pidieron que se promoviera un golpe de estado mucho antes de los ataques del 11 de septiembre, con la esperanza de que un nuevo gobierno usara, “el petróleo de Iraq para destruir el cartel de la OPEP a través de un aumento masivo de la producción por encima de las cuotas OPEP.” Esos planes fueron abandonados poco después de la invasión porque el ex-director de la Shell Oil Company, que había sido acusado de su aplicación, se negó a participar en industria petrolera iraquí, ya que la privatización podría haber dado lugar a la exclusión de las empresas de los Estados Unidos, a diferencia del ministerio estatal de petróleo. Aproximadamente un año antes de la Operación Libertad para Irak, los Estados Unidos iniciaron en el sur de la Operación Focus como un cambio en su estrategia de respuesta, aumentando el número global de las misiones y la selección de objetivos en toda la zonas de prohibición de vuelos con el fin de perturbar la estructura de mando militar en Irak. El peso de las bombas arrojadas sobre Irak aumentó llegando a un pico pre-guerra de 54,6 toneladas en septiembre de 2002. 

2001-2003: La Crisis del desarme de Irak y la inteligencia de la preguerra: El 22 de mayo de 2003 el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas votó 14 a 0 a favor de la aprobación de la resolución presentada para dar el poder de gobernar Irak y de utilizar sus recursos petroleros para la reconstrucción del país a los Estados Unidos y Reino Unido. La resolución 1483 terminó con casi 13 años de sanciones económicas originalmente impuestas después de la invasión iraquí a Kuwait en 1990. La resolución aprueba que el secretario general de la ONU, Kofi Annan, envíe a un representante especial a trabajar con los administradores de los Estados Unidos y Gran Bretaña en la reconstrucción, la ayuda humanitaria y la creación de un nuevo gobierno. La resolución creó un nuevo programa de fondos para el desarrollo de Irak a través del cual se manejarán los recursos obtenidos de la explotación del petróleo. Los fondos serán usados por los Estados Unidos y Gran Bretaña para reconstruir el país, actividad que será supervisada por una nueva junta consultiva compuesta por EE.UU. e instituciones financieras internacionales. Comenzará su existencia con un depósito de mil millones de dólares, fondos transferidos de la cuenta “petróleo por alimentos” de los Estados Unidos. El programa “petróleo por alimentos” será eliminado progresivamente durante un período de seis meses. La resolución requiere una revisión cada año, paso requerido por Alemania y Francia. Siria, el único país árabe representado en el consejo, estuvo ausente de la reunión.

2003: La Invasión de la Coalición Internacional de Irak: La invasión de Irak se inició el 20 de marzo de 2003 cuando las fuerzas estadounidenses iniciaron los primeros bombardeos aéreos sobre los objetivos iraquíes con misiles tomahawks lanzados desde barcos y submarinos. Mientras las fuerzas estadounidenses y británicas avanzaron desde Kuwait, sus aliados kurdos lo hacían por el norte. El 9 de abril los primeros tanques estadounidenses entraron en Bagdad sin encontrar mucha resistencia. El 1 de mayo de 2003 el Presidente George W.Bush declaró el fin de los principales combates. George W. Bush, presidente de los Estados Unidos, recalcó que la invasión de Irak no fue de ocupación sino de “liberación“. A mediados de ese mes Bush dijo que el gobierno democrático iraquí sería establecido “tan pronto se pueda“. Antes de la invasión Bush prometió un traspaso rápido del poder a un gobierno democrático, empezando por la redacción de una constitución iraquí. Para dirigir la reconstrucción, se creó la Oficina para la Reconstrucción y la Asistencia Humanitaria. De abril a mayo de 2003, la ORHA fue guiada por el general Jay Garner, quien fue reemplazado más tarde por el administrador civil estadounidense Paul Bremer. Se empezó a compartir algunos poderes con un  consejo de gobierno provisional iraquí. El 16 de mayo las autoridades estadounidenses abandonaron el plan de dar autoridad a un gobierno civil iraquí electo y presentaron ante la ONU una resolución para dar a los Estados Unidos y Gran Bretaña el poder de aplicar sanciones económicas a Irak, permitiendo a los países aliados explotar los recursos del petróleo como pago por reconstruir Irak (destruida durante la guerra, principalmente por las tropas de la coalición). La resolución les permitiría nombrar por sí mismos a un gobierno provisional. La Autoridad Provisional de la Coalición dividió Irak, por asuntos administrativos, en tres zonas de seguridad: una zona norte en la región de Mosul-Kirkuk, una zona central en la región Bagdad-Tikrity una zona sur en la región Basora-Nasiriya. Las zonas norte y central están guarnecidas por tropas estadounidenses, mientras que la zona sur está guarnecida por tropas polacas (alrededor de Nasiriya) y británicas (alrededor de Basora). Estados Unidos expuso planes para mantener la autoridad militar, aunque se está creando un nuevo Ejército Iraquí. El paradero de Saddam Husein fue desconocido durante varios meses, hasta que el 13 de diciembre de 2003, Hussein fue arrestado en una operación conjunta, efectuada por efectivos kurdos iraquíes y soldados estadounidenses, mientras se encontraba escondido en un sótano en los alrededores de su localidad natal, Tikrit. Entre las primeras imágenes transmitidas, se mostró a Hussein siendo examinado, así como el estado en que se encontraba en el momento de ser capturado. 

Ubicación y seguridad en la Zona Verde de Bagdad: El Aeropuerto Internacional de Bagdad  y la Zona Verde. Luego de ocupar el país, los estadounidenses decidieron utilizar uno de los palacios de Bagdad como enclave para establecer una zona de operaciones segura. El edificio seleccionado fue el Palacio de la República, que fue construido por los británicos en 1920 como sede para el gobierno colonial, y más tarde sirvió como palacio real, una vez que el país alcanzó su independencia. Durante el gobierno de Husein, el palacio sirvió de hogar del presidente y su familia. También era conocido por contar con numerosos jardines y plantas, pero los estadounidenses le asignaron el nombre de Zona Verde, no por esta razón, sino porque su intención era convertirlo en un sitio seguro para las autoridades militares y civiles que administrarían el país hasta que la resistencia fuera vencida de manera definitiva. La Zona Verde consiste en un área de cinco kilómetros, desde la orilla del río Tigris hasta los antiguos monumentos que Saddam mandó construir para conmemorar la guerra con Irán. Alberga en su interior numerosas oficinas administrativas, las principales residencias de los funcionarios del nuevo gobierno, hoteles donde se alojan los periodistas que vienen del extranjero, etc. Así, el Palacio de la República pasó a convertirse en la más grande embajada de los Estados Unidos en todo el mundo. La Zona también cuenta con su propia estación de radio, canchas deportivas, piscinas, bares y restaurantes, un suministro permanente de energía eléctrica y agua potable, a pesar de que los habitantes de Bagdad deben sufrir constantes cortes de estos servicios esenciales. A pesar de estar protegidas por gruesas paredes de hormigón, armamento pesado y miles de soldados, los milicianos iraquíes no dejan de lanzar cohetes o proyectiles de mortero contra la Zona Verde, en un intento por hostigar a las tropas de la coalición. El 26 de octubre de 2003, la resistencia disparó entre seis y ocho misiles contra el hotel Rachid, en el momento en que Paul Wolfowitz se encontraba ahí de visita por la nación ocupada. Wolfowitz logró salir ileso del ataque, pero un coronel del ejército estadounidense murió y otras 17 personas resultaron heridas.

Establecimiento del Alto Tribunal Iraquí / 2004: La insurrección se amplía: El comienzo de 2004 se caracterizó por una relativa calma en la violencia. Sin embargo, la violencia aumentó durante la primavera con combatientes contra una filial de al-Qaeda, dirigida por Abu Musab al-Zarqawi para ayudar a conducir la insurgencia. A medida que la insurgencia creció hubo un cambio en la orientación de las fuerzas de la coalición hacia las nuevas fuerzas de seguridad iraquíes, cuando cientos de civiles iraquíes y la policía fueron asesinados en los siguientes meses en una serie de atentados masivos. Una organizada insurgencia sunní, con raíces profundas nacionalistas y motivaciones islamistas, era cada vez más poderosa en todo Irak. Los chiitas del Ejército Mahdi también comenzaron a lanzar ataques contra objetivos de la coalición en un intento de tomar el control de las fuerzas de seguridad iraquíes. En las zonas urbanas del sur y el centro de Irak estallaron de luchas de guerrillas. La más grave lucha hasta la fecha se inició el 31 de marzo de 2004, cuando insurgentes iraquíes en Faluya tendieron una emboscada a un convoy de los Estados Unidos en la que cuatro contratistas militares privados fueron asesinados con granadas y disparos de armas pequeñas. Posteriormente, sus cuerpos fueron arrastrados de sus vehículos, golpeados, quemados y colgados en un puente que atraviesa el Éufrates. Este hecho, el asesinato de los contratistas, desencadenaría una serie de eventos que acabarían con el delicado equilibrio en Najaf, Faluya y su entorno, llevando a una sucesión de caos y violencia.

Así el 1 de abril el general de Brigada Mark Kimmitt promete capturar a los agresores y pacificar la ciudad. El 3 de abril se convierte en el día clave. Por un lado la primera fuerza expedicionaria de los Marines de los Estados Unidos recibe la orden de lanzar una ofensiva sobre Faluya. Y por otro una unidad de operaciones especiales captura en Najaf al lugarteniente de Muqtada al-Sadr, Mustafa al Yacoubi, buscado por el asesinato de un líder chiita que regresó a Irak tras la invasión liderada por EEUU.. El 4 de abril los Marines comienzan su asalto sobre Faluya, involucrando a más de 2000 soldados (conocida como la primera batalla de Faluya). Mientras Muqtada al-Sadr  comenzaría una revuelta en Najaf, la cual se ha venido llamando en muchos sectores de habla hispana como la Batalla que tuvo lugar el 4 abril. El levantamiento comenzó con protestas debido al cierre de al-Hawza, un periódico de Sadr, la semana anterior, y por el arresto de Mustafa al Yacoubi el sábado, acabando con un ataque a gran escala sobre las tropas de la coalición.Ambas batallas resultaría un fracaso. La Primera Batalla de Faluya se alargaría hasta el primero de Mayo, al retirarse las tropas estadounidenses de la ciudad tras una dura contraofensiva insurgente el día 27. Mientras en Najaf, que amanecería el día 4 con un ataque sobre las posiciones de la coalición en la ciudad, la lucha se alargaría hasta el día siguiente sin llegar a pacificar la ciudad. A la larga, el grave deterioro de la situación forzaría a la retirada de las tropas españolas al finales del mismo mes, siendo sustituidas por elementos del 2° Batallón de la “1st Armored Division’s Task Force” (2-37 AR). Los enfrentamientos esporádicos durante el mes de Mayo entre las diferentes facciones iraquíes en la ciudad llevarían finalmente a un duro enfrentamiento entre el 2-37 AR y el ejército de al-Mahdi en el cementerio de Najaf. Agosto sería testigo, de nuevo en Najaf, de nuevos enfrentamientos entre tropas estadounidenses y el ejército del al-Mahdi entorno al cementerio Wādī’ as-Salām. La batalla terminaría 3 semanas después cuando el gran Ayatolá Alī Al-Sīstānī logró con negociaciones el cese de las hostilidades. La ofensiva sobre Faluya se reanudó en noviembre de 2004 en la batalla más sangrienta de la guerra hasta la fecha: la segunda batalla de Faluya, descrita por militares de los Estados Unidos como “el más pesado de combate urbano desde la batalla de Hue City en Vietnam“. Durante el asalto, las fuerzas de los Estados Unidos utilizan fósforo blanco como un arma incendiaria contra los insurgentes, generando controversia. Los 46 días de batalla dieron lugar a una victoria de la coalición, con 95 estadounidenses muertos contra 1.350 bajas entre los insurgentes. Faluya fue completamente devastada durant

2006: Comienza la Guerra civil y el establecimiento del gobierno iraquí permanente: Para tratar de reprimir la resistencia organizada y el creciente descontento popular, los Estados Unidos comenzó el entrenamiento de las fuerzas policiales, desplegó por todo el país de fuerzas paramilitares estadounidenses e inició la creación del núcleo de un nuevo ejército alrededor de fuerzas kurdas y antiguos mandos medios del ejército de Husein. El establecimiento de un nuevo gobierno civil en Irak es complicado por las diferencias religiosas entre la mayoría chiita y la clase sunita gobernante. Además, en el norte iraquí, los kurdos tuvieron una autonomía de facto durante 12 años bajo la protección de la zona de exclusión de vuelo y reclaman su autonomía jurídica en el territorio donde están asentados. Durante la invasión, los Estados Unidos declaró disueltos el ejército y las fuerzas de seguridad iraquíes, acusándolas de estar corruptas y bajo el control de los fieles a Husein. Poco después, ante la incapacidad de controlar la situación, especialmente en las ciudades suníes, se han visto obligados a volver a reclutar a un gran número de efectivos de todos los rangos. Esto, junto con la situación desastrosa tras años de bloqueo y la invasión, que habían destruido gran parte de las infraestructuras del país, han motivado serias dificultades a los estadounidenses para mantener el control de ciudades, carreteras e infraestructura petrolífera. 

La Ejecución de Saddam Husein: El 5 de noviembre de 2006, tras dos años de juicio Husein fue condenado, junto con otros dos acusados, “a morir en la horca” por el Alto Tribunal Penal Iraquí; que lo encontró culpable de haber cometido un crimen contra la Humanidad, por la ejecución de 148 chiitas de la aldea de Duyail en 1982. También se le atribuye la responsabilidad por el ataque químico de Halabja (1988), el aplastamiento de la rebelión chiita (1991), la guerra contra Irán (1980-88), y la invasión de Kuwait (1990). En los dos años del juicio, Hussein se mostró desafiante ante el Tribunal Iraquí que el 28 de diciembre de 2006, el confirmó la orden de ejecución para el 2 de enero de 2007. Saddam Husein fue ejecutado el 30 de diciembre de 2006. Fue ahorcado por el cargo de crímenes contra la humanidad. Después de su ejecución circularon por internet videos (captados con teléfonos móviles) que mostraban el momento en que Saddam Husein era colgado.

2007: Llegan las oleadas de las tropas norteamericanas a Irak durante su ocupación y combate contra los insurgentes: El año 2007 fue el más violento de toda la ocupación. El número de muertos y heridos se disparó a máximos debido a la ofensiva insurgente, tanto en víctimas civiles y fuerzas de seguridad iraquíes como en bajas de las tropas extranjeras. Sólo en 2007 murieron en Irak 904 militares estadounidenses y más de 6.000 fueron heridos, las cifras más altas en toda la ocupación. Las bajas iraquíes resultan más difícil de contabilizar, pero se estima que durante ese año murieron de manera violenta 1.800 miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes y más de 17.000 civiles. Tal aumento de la violencia se debió a una ofensiva de la insurgencia chii en las principales ciudades del país así como a los ataques de células yihadistas que aún operaban en Irak. Ciudades como Bagdad, Mosul, Kirkuk, Nayaf, Tikrit o Baquba, entre otras, fueron escenario de atentados y enfrentamientos constantes durante todo el año en un intento por parte de los insurrectos de frustrar el normal desarrollo de la nueva autoridad iraquí respaldada por la fuerza multinacional. En su discurso a la nación del 10 de enero de 2007 George Bush declaró que la prioridad más urgente para el éxito en Irak era la seguridad y anunció como la piedra angular de su estrategia el envío de 21.500 soldados y $ 1.2 millones para este programa. Las presiones sobre tropas estadounidenses se vieron agravadas por la continua retirada de las fuerzas británicas de la gobernación de Basora. A principios de 2007, el Primer Ministro británico Tony Blair anunció que, a raíz de la Operación Simbad las tropas británicas podrían comenzar a retirarse de Basora y entregar el manejo de la seguridad a los iraquíes.Este anuncio fue confirmado en el otoño por Primer Ministro Gordon Brown, el sucesor de Blair, que de nuevo esbozó un plan de retirada de las restantes fuerzas del Reino Unido con una retirada completa la fecha en algún momento a fines de 2008. En julio el Primer Ministro danés Anders Fogh Rasmunssen anunció también la retirada de 441 soldados daneses de Irak, dejando sólo una unidad de nueve soldados de la dotación cuatro helicópteros de observación. La seguridad de la Zona Verde, sostenida por el Alto Mando estadounidense, quedó en entredicho cuando el 13 de abril, un atacante suicida logró llegar hasta la cafetería del Parlamento, para detonar una carga explosiva que provocó la muerte de tres legisladores iraquíes y causó heridas a 23 personas más. En 2007 también se registró un fuerte aumento de atentados insurgentes con cloro. 

2008: El Enfrentamiento de las milicias chiíes: Sectores chiíes, de quienes los invasores esperaban apoyo y acogida, se han levantado liderados del clérigo Muqtada al-Sadr y se han hecho fuertes en la ciudad de Nayaf, de gran importancia religiosa. Al Sadr, tras haber visto cómo su periódico era prohibido por las tropas invasoras y él mismo era objeto de persecución, ha llamado a la unidad entre sunníes y chiíes para defender la soberanía del país. Paralelamente, la ciudad de Faluya se levantó contra los ocupantes y realizó una defensa ante el sitio al que fue sometida, obligando al ejército de los Estados Unidos a buscar la mediación de autoridades religiosas para su retirada y a la designación de antiguos militares del régimen de Saddam Husein como encargados de la seguridad de la ciudad, en un irónico giro respecto a su estrategia inicial hacia miembros del antiguo ejército iraquí y militantes del Partido Baath. A finales de año el presidente estadounidense George W. Bush firmó un acuerdo de seguridad con el gobierno iraquí que estipulaba el calendario para la retirada gradual de las fuerzas de Estados Unidos del país; de acuerdo al mismo para el 30 de junio del 2009  las fuerzas estadounidenses se habrían retirado de las ciudades iraquíes, para el 31 de agosto del 2010 las unidades de combate saldrían del país marcando el fin de las misiones de combate y entonces sólo quedarían 50.000 efectivos para labores de entrenamiento de las fuerzas iraquíes hasta la definitiva retirada el 31 de diciembre del 2011. El acuerdo fue ratificado por el Parlamento iraquí el 27 de noviembre del 2008. 

2009: Reducción de la violencia en Irak: El año 2009 se inició con una reducción considerable de la violencia en todo el país coincidiendo con el fin de la administración Bush, que era el símbolo de la ocupación estadounidense. Este hecho y los avances ya logrados en materia de seguridad, así como el propio desgaste de la insurgencia redujeron a niveles mínimos las bajas en las tropas extranjeras. Sin embargo continuaron produciéndose atentados constantes en un gran número de ciudades, castigando tanto a las fuerzas iraquíes como a la población civil. El recién elegido presidente Barak Obama anunció un plan para replegar las fuerzas estadounidenses progresivamente en los próximos años, así como su intención de revisar integralmente la estrategia en Irak.Destaca también la progresiva cesión de las tareas de seguridad a las fuerzas de seguridad iraquíes y la retirada de las tropas británicas en marzo, cediendo al ejército y a la policía iraquí el control de la provincia de Basora, En junio se produjo una ofensiva insurgente en las principales ciudades del país coincidiendo con el traspaso de la seguridad en núcleos urbanos a las fuerzas iraquíes y el repliegue de las fuerzas extranjeras en sus bases. Se atribuye a clanes chiíes los atentados indiscriminados que causaron más de 150 muertos en Bagdad y Kirkuk durante la última semana de junio con tal de desestabilizar el proceso de traspaso de competencias de seguridad urbana. También en junio se celebraron elecciones al Parlamento del Kurdistán iraquí, región que dispone de autonomía parlamentaria respecto al resto del país. Los resultados dieron la victoria al reelegido presidente Masud Barzani, del Partido Democrático del Kurdistán. Sin embargo, la oposición ha acusado de fraude el resultado de las elecciones. El 25 de octubre se produjo un doble atentado simultáneo frente al edificio de la Gobernación de Bagdad y en las proximidades del Ministerio de Justicia, que causaron 132 muertos y unos 520 heridos. Nadie ha reinvindicado la autoría de la acción pero se sospecha de grupos vinculados con Al-Qaeda El 8 de diciembre se volvieron a producir atentados en cadena en el centro de Bagdad los cuales causaron más de 127 muertos y centenares de heridos. Los objetivos fueron varias sedes ministeriales y judiciales en distintos puntos de la capital iraquí. Dichas acciones han sido reivindicadas por la rama iraquí de Al-Qaeda

La Guerra en 2010 y el incremento de la lucha contra el terrorismo yihadista en Irak: El 25 de enero se produjo una cadena de atentados contra hoteles de Bagdad que causaron al menos 36 muertos y más de 70 heridos. También en enero, el Tribunal Penal Supremo Iraquí condenó a pena de muerte a Ali Hasan al Mayid, conocido como Alí El Químico, por organizar el ataque con gas letal que se cobró la vida de más de 5.000 kurdos en la ciudad de Halabja en 1988, cuando era ministro de defensa del régimen de Sadam Husein. Durante las semanas previas a las elecciones del 8 de marzo, grupos insurgentes iniciaron una ofensiva con numerosos atentados en distintas ciudades con el propósito de boicotear el proceso democrático. Así, el 4 de marzo, una cadena de atentados causó 33 muertos en la ciudad de Baquba. En marzo, el Presidente Barak Obama anunció la salida de la mayoría de las tropas estadounidenses para agosto de este mismo año.En abril, una operación realizada por fuerzas estadounidenses e iraquíes acabó con la vida de los dos principales líderes de la filial de Al-Qaeda en Irak. El 25 de agosto se produjeron varios atentados que causaron 64 muertos.

Las Naciones participantes de la coalición internacional en la lucha contra el terrorismo: La Fuerza Multinacional – Irak es un mando militar dirigido por los Estados Unidos que lucha contra insurgentes iraquíes. La Fuerza Multinacional – Irak sustituyó a la anterior fuerza en mayo de 2004. Los medios de comunicación en los Estados Unidos han promovido el uso de la expresión “Coalición dirigida por los Estados Unidos” para describir esta fuerza, ya que alrededor del 93% de las tropas desplegadas pertenecen a ese país. La mayoría de las otras naciones han confinado a sus hombres en sus bases debido a la violencia generalizada.A la ocupación se resistieron fuerzas dentro de Irak. En los primeros meses de la ocupación, docenas de iraquíes fueron tiroteados en manifestaciones antiestadounidenses principalmente en las partes chiitas del país. El ayatolá Sayed Mohammed Baqir al-Hakim, quien volvió a Irak luego de decenios en el exilio poco después del comienzo de la ocupación, comentó: “A nosotros no nos asustan las tropas británicas y estadounidenses. Este país quiere preservar su soberanía, y las fuerzas de la coalición deben irse.” En los meses que siguieron a la ocupación, empezó a registrarse un promedio de una muerte diaria de miembros de las fuerzas estadounidenses y británicas, en ataques con francotiradores, bombas suicidas y emboscadas. Algunos ataques contra las fuerzas de la ocupación han resultado como represalia a los abusos de las fuerzas ocupantes, como cuando seis soldados británicos murieron tras disparar contra cuatro manifestantes en una protesta. Tales ataques son celebrados rabiosamente por los habitantes del país, desahogando la impotencia en la que se encuentran frente a la ocupación. Particular impacto tuvo el caso de Faluya, donde varios agentes de inteligencia estadounidense fueron incinerados y sus restos colgados de un puente de la ciudad, lo que desencadenaría una fuerte contraofensiva militar estadounidense sobre esta ciudad suní. Varios grupos de diversas tendencias políticas y religiosas continúan llevando a cabo una dura resistencia contra la ocupación. Dicha resistencia es particularmente firme en el centro sunní de Irak, que fue la base del poder de Husein, si bien grupos chiíes adeptos al clérigo Muqtada al-Sadr también han realizado una fiera defensa de los lugares santos de ese culto musulmán.

Los ataques de la resistencia se suceden a diario, habiéndose superado la cifra de 2.600 militares estadounidenses y más de cien de otras nacionalidades caídos desde el comienzo de la intervención durante el mes de abril de 2004. Ese mes presentó el balance más negativo para los invasores, haciéndose patente una clara tendencia al incremento de las actividades de la resistencia tanto en Bagdad como en las demás ciudades importantes del país. La ofensiva de los rebeldes iraquíes ha golpeado a las tropas estadounidenses y sus aliados, tanto en los centros urbanos como en las carreteras. También se han visto entorpecidas las labores de construcción de infraestructura que adelantan los contratistas extranjeros en oleoductos, terminales petroleras del Golfo Pérsico y las rutas de suministros para las tropas invasoras que son transportados por ferrocarril. Parte de la estrategia de la resistencia consiste en sabotear la logística de las tropas ocupantes. Los Estados Unidos tuvieron la intención de reconstruir rápidamente la infraestructura petrolera iraquí para que la producción, ahora en manos de contratistas estadounidenses, volviera a los niveles previos a la guerra, pero la destrucción de los oleoductos asestó un duro golpe a esta iniciativa. Entre algunos de los grupos que reivindican los ataques contra la ocupación de la coalición y el sabotaje figuran el Frente Nacional Iraquí de los Fedayines de Sadam, el Partido Serpiente y el Regreso.

 

Las bajas militares en la guerra contra el terrorismo en Irak: En la tabla Infobox en la parte superior derecha aparece la cifra de muertos de la coalición, que incluye el número de víctimas por naciones, los contratistas, no los civiles iraquíes, los periodistas, los medios de comunicación asistentes, trabajadores de ayuda humanitaria, heridos, etc. El artículo principal también da explicaciones para la amplia variación en las estimaciones y muestra las muchas formas en que se produce el conteo. Las cifras de accidentes, especialmente las de iraquíes, son muy controvertidas. En esta sección se ofrece una breve reseña. El General estadounidense Tommy Franks estimó poco después de la invasión que se había producido 30.000 bajas iraquíes a partir del 9 de abril de 2003. Después de esta primera estimación no se hizo pública ninguna otra estimación. En diciembre de 2005 el Presidente Bush dice que hay 30.000 iraquíes muertos. El portavoz de la Casa Blanca Scott McClellan dijo más tarde que “no era una estimación oficial del Gobierno”, y se basó en los informes de prensa Se han realizado varios intentos de los medios de comunicación, los gobiernos de coalición y otros para estimar las bajas iraquíes: Ministerio de Salud iraquí. En enero de 2008, el ministro informó de los resultados de la investigación realizada en 9.345 hogares a través de Irak, llevada a cabo en 2006 y 2007. El informe estima que 151.000 muertes están relacionadas con la violencia (95% margen de incertidumbre, 104.000 a 223.000) entre de marzo de 2003 y junio de 2006. Los empleados del Ministerio iraquí de Salud realizaron la encuesta para la Organización Mundial de la Salud.Las Naciones Unidas encontraron que 34.452 muertes violentas de civiles fueron reportadas por morgues, hospitales y las autoridades municipales a través de Irak en 2006.Los ministerios iraquíes de Salud, de Defensa y del Interior dice que 14.298 civiles, 1.348 policías y 627 soldados fueron asesinados en 2006. El gobierno iraquí no cuente las víctimas crímenes, ni a las de secuestros, ni heridos que mueren después como consecuencia de los ataques. Sin embargo, “una cifra de 3.700 muertes de civiles en octubre de 2006, el último recuento dado por la ONU sobre la base de datos del Ministerio de Salud y la morgue de Bagdad, fue tildada exagerada por el Gobierno iraquí.” El Iraq Body Count proyecto (IBC) ha documentado entre 73.264 – 79.869 muertes violentas de civiles no combatientes desde el comienzo de la guerra hasta el 20 de septiembre de 2007. Sin embargo, el IBC ha sido criticado por contar sólo un pequeño porcentaje del número real de muertes debido a que sólo incluyen las muertes comunicadas por los organismos específicos de los medios de comunicación.La encuesta Lancet 2006 de víctimas de la guerra de Irak calcula que en 654.965 los iraquíes muertos (rango de 392.979-942.636) desde marzo de 2003 hasta finales de junio de 2006. Ese número total de defunciones (todos los iraquíes) incluye todo el exceso muertes debido al aumento de la anarquía, la degradación de las infraestructuras e incluye civiles, militares e insurgentes muertos. Un Investigación de la Opinión de encuesta empresarial (ORB) realizada en agosto de 2007 estimó en 1.220.580 las muertes violentas debido a la guerra de Irak (rango de 733158 a 1446063) El 28 de enero de 2008, ORB publico una actualización basada en un trabajo adicional llevado a cabo en las zonas rurales de Irak. Unos 600 entrevistas adicionales se llevaron a cabo y la cifra se revisó a 1.033.000 con un determinado rango de 946.000 a 1.120.000.